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sábado, 1 de junio de 2013

CONSCIENCIA EXPANDIDA III: Meditando


La meditación es una experiencia.
Este es un acercamiento, con el límite que provoca la palabra escrita, hacia el estilo contemplativo.

CONTEMPLACION DE UNA ROSA



     Detengo la mirada sobre la rosa. Lo primero que llama mi atención es el color rojo de sus pétalos, intenso, brillante y profundo.
     Llega hacia mí la textura suave y fina de uno de sus pétalos. Quiero quedarme allí, en la sensación, pero pronto mi atención es convocada por el contorno de la flor.
     Tengo un plano general de la rosa pero ella me atrae. Hago un acercamiento (soy como una cámara de video) hacia el tallo verde y, para no llegar a las espinas, hago un paneo hacia arriba y me vuelvo a encontrar con la bella flor.
     La imagen se vuelve más brillante.
     Una gota de agua baja por uno de sus pétalos. Siento la humedad de la gota pesada y traslúcida. Me alejo un poco y vuelvo a tener en la mira a la flor completa.
     Me siento tomada por la flor. Aunque no exactamente.
     No se puede describir por medio de las palabras. Soy una con la flor. Por un instante, tal vez, porque el tiempo se disipó.
    Un pensamiento ajeno me saca del gozo de la vivencia.
    Veo ahora el tallo unido a su flor serena y hermosa, sin gotas de agua. Presente.


jueves, 23 de mayo de 2013

CONSCIENCIA EXPANDIDA I: meditando



     Contemplando mi realidad presente, medito.
     La palabra “meditación” viene del latín “meditatio”, indicando originalmente un ejercicio intelectual. En Occidente, de este modo, se ha diferenciado a la meditación de la contemplación.
     Sin embargo, en Oriente, los límites son más difusos.
     Luego, la influencia del pensamiento oriental en Europa nos acercó al concepto de la meditación dentro del marco de la filosofía del Yoga, originada en la India.
     Más adelante, los teósofos adoptaron la palabra meditación para circunscribir a todas las prácticas de conocimiento interno que profesaban en el Budismo y en el Hinduismo.
     En Occidente, las vasijas celtas nos señalan figuras con la postura yóguica.
     Hoy en día, autores tanto orientales como occidentales nos describen muchísimos métodos de contemplación. Se incluyen también a las meditaciones en movimiento como lo es el Tai Chi.
     Meditar o contemplar refina un sexto sentido. Danzar dentro de un ritmo elevado nos pone en sintonía con la gracia del arte.



Naturaleza que guía
la sabiduría del hombre.
La quietud que da
un conocimiento intangible
pero cierto.

     Cientos de métodos o técnicas de meditación que pueden agruparse en dos líneas: la contemplación de un objeto (puede no ser tangible) y la consciencia sin objeto, esta tal vez un poco más avanzada, dicen los que saben.
     La meditación expande el yo. Puede vincularse a una práctica religiosa o simplemente ser herramienta para el que sabe lo que busca y de esta manera entiende lo que encuentra.
     Desarrolla la paciencia, la templanza y, en el mejor de los casos, por qué no el desapego.

Sacar el lustre
a nuestro corazón.
Brilla limpio y puro.
Irradia paz y bienaventuranza.

     Tanto la memoria de cada persona como la memoria colectiva sanan con esta clase de métodos que purifican. Técnicas que nos ayudan a elevar la vibración del planeta, comenzando con la nuestra.
     Proceso de cambio. Como todo es una elección. Ascender o quedarse.