viernes, 31 de mayo de 2013

RELATOS II: "Q°1*"

                                                                           

     Dentro de un pequeño diamante, en las cercanías de Capilla del Monte, en la provincia de Córdoba, Argentina, un buscador de tesoros encontró una piedra con una inscripción muy antigua que decía “Q°1*, la fórmula matemática de la belleza”.



     El hallazgo era algo más que un símbolo, porque Pablo, el buscador, sabía que la belleza estaba referida a un estado del alma. ¿Tendría la fórmula del alma en estado puro? ¿Sería este el camino científico entre el mundo del cuerpo y el del espíritu?
    El problema era que este buen señor no entendía nada de matemáticas y tenía miedo de que este preciado descubrimiento cayera en manos peligrosas. Entonces, luego de meditarlo un buen rato, entregó la fórmula al río dentro de una botella.
     Pasaron unos días y la botella llegó a un monasterio zen. La encontró un monje y, maravillado por su descubrimiento, organizó una meditación multitudinaria con la piedra como objeto de atención.
     En ese momento, el arco iris más grande jamás visto cruzó la villa e iluminó los chakras principales de los monjes que participaban de la meditación colectiva. Al rato un comenta dejó una estela gigante en el jardín de la casa de retiros y las estrellas danzaban alrededor del recinto.



    Luego, la piedra con la inscripción fue guardada en un cofre para ser compartida con aquel científico que apareciera y fuera merecedor de tanta belleza, el día en que la comprensión de la contemplación ilumine a las ciencias. 

PARADIGMA EMERGENTE II: ¿Se puede llevar el método científico a todas las áreas del conocimiento?



     Esta es una controversia que es posible que sea superada en los próximos años por una nueva cosmovisión, más integradora que el, me atrevería a decir, paradigma que comienza a ser decadente.
     Miguel Míguelez Martinez expone que “el modelo de ciencia que se originó después del Renacimiento sirvió de base para el avance científico y tecnológico de los siglos posteriores. Sin embargo, la explosión de los conocimientos, de las disciplinas, de las especialidades y de los enfoques que se han dado en el siglo XX y la reflexión epistemológica encuentran ese modelo tradicional de ciencia no sólo insuficiente sino, sobre todo, inhibidor de lo que podría ser el verdadero progreso, tanto particular como integrado, de las nuevas áreas del saber”.
     Como dice también Martinez hay que tener en cuenta que no se puede computarizar un texto bíblico, anular el efecto de una puesta de sol por un estudio científico o destrozar la prosa y la poesía por el estructuralismo.


     Hay un área, como es el arte, que los grandes pensadores citan como ejemplo integrador de una visión del mundo. Bertrand Russell sostenía que “la ciencia, como persecución de la verdad, será igual pero no superior al arte” y Goethe decía que “el arte es la manifestación de las leyes secretas de la naturaleza”. Paul Dirac, Premio Nobel de física, opinaba que “la belleza de una teoría determinaba si esta sería aceptada o no,  aún en contra de todas las pruebas experimentales hechas hasta el momento”.
    Será inevitable entonces que los cambios en la formulación de la manera para encarar la investigación y la búsqueda del conocimiento generen, a su vez, un cambio en las ciencias y, en general, en todas las áreas de la educación y del saber.

    La transformación es, entonces, que de un paradigma más estático y lineal pasaremos a uno holístico, ecológico y flexible. Una modificación que, como diría Fritjof Capra, va mucho más allá de los cambios políticos y económicos que vienen llevando a cabo los dirigentes de ahora. 

jueves, 30 de mayo de 2013

EL BOCADITO HISTORICO II: Yogananda trajo el Kriya Yoga a Occidente



    
     Paramhansa Yogananda nació en 1893 y en 1920 viajó a los Estados Unidos, quedándose en Occidente 30 años para difundir lo que se conoce como “Kriya Yoga”, que según sus palabras es “un instrumento por el cual la evolución humana puede ser acelerada. Los antiguos yoguis descubrieron que el secreto de la Consciencia Cósmica está íntimamente ligado con el dominio de la respiración”.
     En 1925 creo la organización “Self -Realization Fellowship (SRF) que hoy en día se dedica a difundir las enseñanzas del maestro.
     En 1946 publicó “Autobiografía de un yogui”, libro en donde relata sus experiencias infantiles, sus encuentros con sabios y maestros y diversos hechos de su camino de búsqueda.
     Se han publicado más de veinte libros de su autoría, los principales son:
-         Autobiografía de un yogui
-         El bhagavad Guita, traducción del clásico hindú
-         La segunda venida de Cristo
-         El yoga de Jesús
-         La ciencia de la religión
-         Meditaciones metafísicas
-         Afirmaciones científicas para la curación
-         Susurros de la eternidad
-         Triunfar en la vida
-         El viaje a la iluminación
-         Vive sin miedo
-         El amante cósmico
-         La paz interior
-         La búsqueda eterna


Dejó este plano de existencia en 1952.

CONSCIENCIA EXPANDIDA II: meditando


Meditar es como volver a casa, retornar al origen.
La vivencia de sentirse más liviano, más relacionado con el entorno

Respiro, siento el hálito de vida
que entra y sale de mi cuerpo
en una respiración consciente.

Meditamos para ampliar nuestra capacidad de dar y recibir amor.
Conectamos con la esencia del ser.



Se filtra la brisa
entre la naturaleza y yo
donde aquella flor
es parte del todo
junto conmigo.

Medito con la palabra y se activan conexiones en mi cerebro.
La poesía es un arte contemplativo.

Juegan y juegan
los seres niños
entre luces y sueños.
Despiertan su vuelo
y expanden sus alas
hacia la verdadera
llama de la libertad.

Cuando medito me escucho.
Cuando acallo la mente conecto con el ser superior.
La palabra no alcanza para relatar el momento de la brecha entre pensamiento y pensamiento.

Intentos mundanos para compartir lo profundo de mi corazón. 

ABRACADABRA II: "Contemplando a la palabra"

O EL PODER DE LAS PALABRAS...     

     A veces las emociones dirigen las palabras hacia lo ascendente, llevándose la luz de todos los cielos iluminados, o pueden desviarlas hacia las profundidades de la tierra, escenario oscuro que confunde y hiere.
     Hay palabras que sanan y otras que enferman.
     Una palabra mal enfocada provoca la ruina del edificio.
     Las palabras amorosas son las palabras luz, de eso no hay duda.

CONTEMPLANDO A LA PALABRA



Enebro y coso las letras
en el telar de mi imaginación.
Sucumbo ante la maravilla,
me estremezco ante la expresión
del caudal de palabras que,
dentro de esto de estar con uno,
vocifera una vocación
que se enciende lenta y paulatinamente.
Todo mi ser se compromete
en esta búsqueda
de mi verdad personal.
Entiendo pero no comprendo
al canal que, cual crisálida,
irrumpe en inesperados momentos
donde la creatividad fluye
en una comunión con mi espíritu vacilante.
Capto un mundo de ideas.
¿El de Platón?
Quien sabe…




viernes, 24 de mayo de 2013

LO ALTERNATIVO I: cromoterapia



     El sol emite diversos tipos de radiación electromagnética, cada uno con una longitud de onda diferente. Algunos son perceptibles al ojo humano en forma de luz natural. Cuando esa luz se descompone con prismas el ojo humano percibe a cada tipo de radiación como a un color determinado.
    Cabe destacar que entre los rayos invisibles están, por ejemplo, los infrarrojos, los ultravioletas y los rayos x y que nuestro cuerpo es sensible a ellos.


     Los rayos visibles también influyen en las personas, tanto físicamente como psicológicamente, según nos cuenta la “Guía de Terapias Naturales”de Reader’s Digest: “se sabe que la luz roja acelera la circulación de la sangre y eleva la presión arterial, mientras que la luz azul ejerce una influencia calmante, los efectos son los mismos aún si se vendan los ojos del paciente o éste es ciego”.
     La cromoterapia o “terapia del color” es una técnica utilizada en medicina alternativa para sanar enfermedades a través del uso del color. El filósofo y médico uzbeko Avicena (980-1037) creía que el color era de importancia vital en el diagnóstico y tratamiento. Discutió acerca de la cromoterapia en El canon de la medicina. Luego, también Paracelso (1493-1541) relacionó al color con la salud de las personas. El general estadounidense Augustus Pleasanton (1801-1894) sostenía que el color azul cura lesiones, quemaduras y dolores, además de incrementar la fertilidad y acelerar la madurez física de los animales. Por otro lado aseguraba que el tamaño de las uvas podría tener una mejora visiblemente si se cultivaban dentro de un invernadero con ventanas de color azul. Su hipótesis es pseudocientífica y nunca fue adoptada por los científicos ―ni siquiera los de su época―, pero algunos lo consideran el creador de la cromoterapia. En 1878, Edwin Dwight Baditt publicó The principles of light and color (‘los principios de la luz y el color’) y en 1890, el Dr. Foveau de Courmelles escribió su libro titulado Cromoterapia. En 1933 el Dr. Dinshah Ghadiali creo una enciclopedia de tres tomos donde indicó tratamientos para 316 enfermedades y el psiquiatra Carl Jung (1875-1961) relacionó a cada color con las etapas de la vida de una persona.
     La cromoterapia se encuentra apenas en los comienzos y, a pesar de existir una asociación internacional de cromoterapeutas, en la Argentina no se ha difundido lo suficiente.

RELATOS I: "Tic Tac"





     La aguja del reloj se mueve, sonora, marcando el ritmo de la pequeña habitación. Es mi secreto. Algo me dice que si lo cuento o lo comparto con alguien la magia desaparecerá.
     Entro al cuarto, como todas las noches. Allí hay una biblioteca, un escritorio y una silla, todo de madera muy oscura y pesada. Entonces elijo un libro, lo abro en alguna página al azar y aparece, en frente de mí, una imagen que me muestra, como si fuera una película, la narración de esa parte del libro.
     Las imágenes tienen movimiento, pero sus figuras se parecen a las delineadas en alguna obra de un artista plástico.
     Yo soy la agasajada, esta proyección es sólo para mí. Los libros me aman.
     Así elijo un texto todas las noches durante un par de horas, hasta que el reloj se detiene, las imágenes vuelven al libro y yo lo cierro, lo guardo y salgo de la biblioteca, esperando ansiosa por el próximo tic tac.